actualizado el
26/12/17

 buscar en el sitio
 servicios
 enlaces
 agregar a favoritos
 quienes somos
 herramientas
 mapas
 el clima
 horas,medidas &
 distancias
 tipo de cambio
 aeropuertos
 la electricidad
 lista para viajes
 accesos a
 embajadas
 oficinas de turismo &
 cybercafes
 
   buceo / informes
Ataque de tiburón

El temor a ser atacado por un tiburón es uno de los temores básicos del ser humano, incluso probablemente es una de las causas por la que muchas personas sienten cierto rechazo a las actividades acuáticas.

Estos sentimientos han crecido con la ayuda de notas sensacionalistas, múltiples libros y famosas películas de Hollywood, que han difamado las características de los escualos.

A pesar de que hay numerosos casos registrados de ataques de tiburones, no es apropiado denominarlos "cazadores de hombres", siendo que de hecho la mayoría de los mismos no están físicamente dotados para tal fin. El tiburón ballena, el pez más grande de todos, puede alcanzar hasta 18 m y se alimenta de plancton.

Hay muchas especies de tiburones que pueden causar graves heridas, entre estas el más temido es sin dudas el gran tiburón blanco, responsable de la mayoría de ataques fatales.

A pesar de que el gran blanco es el más famoso, la variedad más agresiva es el tiburón toro. En tanto que probablemente el ataque de un gran blanco sea consecuencia de una confusión con su alimento favorito, una foca un lobo de mar o un león marino, el tiburón toro atacará a una persona, simplemente por su sola presencia.

Aún con estos peligrosos animales vagando por el océano, las oportunidades de ser atacado por un tiburón son muy remotas. Anualmente se denuncian cerca de 300 ataques en todo el mundo, por lo que es más fácil ser atropellado por un conductor ebrio que por un escualo.

Hay algunas actividades que favorecen los ataques, tal como desplazarse con una presa en el arpón como resultado de la caza submarina, o la recolección de avalones en aguas de escasa visibilidad.

Asimismo las estadísticas indican que es muchísimo más factible ser atacado por un tiburón hembra que por uno macho. La mayoría de los ataques de tiburón ocurren en aguas poco profundas, y por un escualo solitario.

Cerca del 10 % de los incidentes informados han sido con buceadores, y dado que estos representan menos del 10 % de quienes frecuentan las playas, puede afirmarse que constituyen un grupo de riesgo con mayores posibilidades de sufrir ataques.

Pocos ataques implicaron más que una mordedura, lo que hace suponer una confusión con su alimento habitual, y que descubierto el error se aborta el ataque. Esto también contradice la creencia de que la sangre humana atrae particularmente a los tiburones, ya que de ser así, en los casos antedichos el atacante hubiera reincidido en sus intentos.

La mayoría de las heridas se ubican en las extremidades produciendo laceraciones de diversa gravedad en brazos y piernas. Cerca del 25 % de los ataques resultan fatales siendo su causa un shock combinado con perdida masiva de sangre.

Además de precauciones obvias como no nadar en zona de tiburones, hay otras medidas de prevención que pueden observarse.

En lo posible, evite nadar en solitario en canales profundos o adyacente a los mismos, sobre todo en el crepúsculo o después de la puesta del sol, ya que en esos momentos los escualos se acercan más a la costa en busca de alimento. En caso de hacerlo en las condiciones anteriores, esté alerta a movimientos extraños en el agua y no use elementos brillantes (reloj o joyas).
 

Autor: Daniel Redmon


(click en las fotos)